El producto, previamente acondicionado, se introduce en la máquina a través de la tolva de alimentación superior. Opcionalmente, algunos modelos pueden incorporar una bancada portacontenedores que permite la descarga directa desde contenedores.
Un dosificador vibratorio con control electromagnético regula de forma precisa el flujo de producto hacia los rodillos troceadores.
Los rodillos dentados, accionados por uno o dos motorreductores según el modelo y el número de cabezales instalados, realizan el troceado del producto obteniendo partículas cúbicas de tamaño uniforme. El tamaño del cubo se determina por el tipo de rodillos instalados, pudiendo modificarse mediante su sustitución por otros de diferente calibre.
Una vez troceado, el producto cae por gravedad hacia la tolva de salida. Un sistema de peines rascadores facilita la extracción del producto adherido a los rodillos, asegurando un flujo continuo y un funcionamiento eficiente durante todo el proceso.