Diseñada para detectar y eliminar cuerpos extraños, contaminantes y defectos internos no visibles externamente, garantizando la máxima seguridad y calidad del producto.
El producto entra por la tolva de alimentación y cae a un sistema vibrante el cual lo conduce por un canal y lo distribuye uniformemente sobre una cinta transportadora para evitar solapamientos. La cinta transporta el producto hacia el interior del cuerpo principal de la máquina donde se genera un haz de rayos X que atraviesa el producto mientras se desplaza.
El sistema analiza cuánta radiación atraviesa cada punto del producto y crea una imagen de densidades en tiempo real. El software compara la densidad del producto con patrones predefinidos y cuando detecta contaminantes más densos que el producto inspeccionado, la máquina activa su sistema de rechazo para separarlo del producto de calidad.