Una vez los contenedores están llenos de producto, se activa la máquina. Ésta posee un ventilador que recoge el aire ambiente y lo conduce hacia una cámara de combustión donde se calienta gracias a un quemador. El aire ya caliente, impulsado por el ventilador, pasa hacia la bancada sobre la que descansan los contenedores, y entra en ellos por sus orificios situados en su parte inferior, atravesando el producto y eliminando la humedad. El secadero tipo contenedor posee un control de temperatura de aire caliente mediante un termostato digital con sonda.
Opcionalmente, puede suministrarse con una cantidad diferente de contenedores. Además, puede suministrarse con un sinfín en cada contenedor que remueve el producto para un secado más uniforme.